Por: Silviano de la Mora,
El Dr. Emmett Soto Grave ha pasado a la historia como el primer alcalde emanado de Morena en Escuinapa, una responsabilidad que asumió en un momento particularmente complicado para el municipio. Su administración inició enfrentando escenarios de desastre extremo, comenzando por el devastador impacto del huracán Willa en octubre de 2018 —un fenómeno categoría 5 que destrozó la infraestructura del Hospital General, colapsó el suministro eléctrico y afectó de manera catastrófica más de 21 mil hectáreas de mango y hortalizas—. Apenas en proceso de reconstrucción, el municipio tuvo que lidiar con los estragos de un segundo ciclón (la tormenta tropical Narda en 2019) y, posteriormente, con los desafíos sin precedentes de la pandemia de COVID-19. Esta crisis sanitaria golpeó con fuerza a la región, acumulando según los registros de la propia comuna, circunstancias extremas que obligaron a redoblar esfuerzos para atender de cerca las necesidades de la gente.
Pese a tener el viento en contra por estos fenómenos naturales y la emergencia de salud, además de un entorno político complejo por la no afinidad con el gobierno estatal de aquel entonces, el doctor se puso las pilas para sacar adelante al municipio. Su perfil como médico internista le permitió encarar la pandemia con sensibilidad, pero además, su equipo consolidó aciertos muy importantes. Entre ellos destaca la creación del Primer Archivo Histórico, un espacio que hacía mucha falta para salvaguardar la identidad de los escuinapenses. De igual forma, le entró de lleno al tema de los servicios públicos dotando de herramientas y patrullas operativas a las cuadrillas locales, y demostró conocer las urgencias del sector pesquero al gestionar proyectos de desazolve y repoblación de camarón para reactivar la economía de las familias de las marismas.
Más allá de las opiniones que puedan existir sobre su gestión, es innegable que gobernó bajo condiciones extraordinarias que pusieron a prueba la capacidad de respuesta de cualquier administración. A pesar de que le tocó bailar con la más fea en materia ambiental, económica y sanitaria, Emmett Soto Grave logró mantener la gobernabilidad y encabezar un proyecto de puertas abiertas y de mucho trabajo social, sentando un precedente de resiliencia y cambio en la historia reciente de Escuinapa.
𝐆𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮 𝐚𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐨𝐧. 𝐇𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐱𝐢𝐦𝐚, 𝐩𝐨𝐫𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐨𝐥𝐢𝐭𝐢𝐜𝐚 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐬𝐞 𝐝𝐞𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞.