A MANERA DE COMENTARIO
Por: Silviano de la Mora
La foto de la esperanza…

La reciente fotografía donde se ve a la presidenta Claudia Sheinbaum caminando hombro con hombro con Graciela Domínguez Nava, durante su visita a Sinaloa, va mucho más allá de la simple foto oficial o el saludo de cortesía. Para un estado como Sinaloa, que ya cumple más de dos años atrapado en una dolorosa y constante ola de violencia, esta imagen se convierte de inmediato en un termómetro político. La cercanía física que muestran ambas mandatarias despierta una expectativa enorme entre los ciudadanos, quienes ven en ese gesto una oportunidad crucial para cambiar el rumbo de la entidad.
En la realidad que se vive en las calles sinaloenses, el margen para la simulación se ha agotado. Por eso, este retrato de confianza y calidez no puede quedarse en un simple catálogo de buenas intenciones o en propaganda política. Los sinaloenses no necesitan más discursos solidarios; necesitan que esa buena sintonía que se nota entre el gobierno estatal y el federal se traduce en un apoyo real, contundente y medible que debilite a la delincuencia y devuelva la tranquilidad a las familias.
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Llevar la paz a Sinaloa requiere recursos extraordinarios, tecnología de inteligencia y una estrategia coordinada que no se doblegue ante la delincuencia organizada. La gobernadora tiene una línea directa inmejorable con el Palacio Nacional, y esa ventaja política debe aprovecharse al máximo para exigir el presupuesto y los elementos de seguridad necesarios para rescatar los espacios públicos y reactivar la economía local, que ha sido severamente golpeada por el miedo.
Al final del día, el verdadero valor de “La Fotografía de la Esperanza” no se medirá por cuántas veces se comparta en redes sociales, sino por los resultados que entregue en el corto plazo. La urgencia es máxima y la paciencia social es poca. Esa sonrisa y esa cercanía compartida entre la presidenta y la gobernadora deben convertirse en la llave que abra la puerta a la paz duradera que tanto anhelamos y que, por derecho, nos corresponde.
Turismo naviero: Mazatlán y la jugada del Home Port: entre la expectativa y los resultados

Por otro lado, la decisión de otorgar el primer Home Port del Pacífico a Puerto Vallarta en lugar de a Mazatlán es una jugada que cambia por completo las reglas del juego para el turismo en México. Al final, las autoridades federales se inclinaron por el puerto jalisciense, dejando a los sinaloenses al margen tras un largo periodo de gestiones por el proyecto. Uff
Aun así, esto no significa que Mazatlán se quede con las manos vacías. La llegada de este puerto base a Vallarta terminará por generar un efecto multiplicador de beneficios a lo largo de toda la ruta de la Riviera Mexicana. Al ser el punto de partida de los cruceros, Mazatlán se mantendrá como una escala obligatoria y natural, lo que se traducirá en una importante derrama económica gracias a los visitantes que consumirán en comercios y servicios locales. Es un esquema de beneficio regional, aun cuando Vallarta haya obtenido la sede principal.
El verdadero reto ahora estará en el cumplimiento de los plazos logísticos e infraestructura. De aquí al 2029, Vallarta deberá desarrollar las obras necesarias para estar a la altura de los grandes puertos del Caribe o de Miami. Si se logran resolver los desafíos en aduanas, logística y conectividad aeroportuaria, México consolidará un avance significativo en la industria naviera internacional.
Gracias amigos por la atención a este espacio. Saludos